El dispositivo Plasmage genera un arco de plasma que provoca la carbonización controlada de la verruga, eliminando su tejido de forma segura. La zona tratada queda limpia y comienza un proceso natural de regeneración de la piel:
- Se forma una pequeña herida que en aproximadamente 2 días genera una costra.
- La costra cae por sí sola en pocos días, dejando la piel en proceso de recuperación.
- Con el tiempo, la piel va recuperando su pigmentación natural, dejando la zona tratada suave y uniforme.
En el caso de los lunares, el color puede reaparecer con el tiempo, aunque el relieve de la lesión se elimina de manera permanente.
Cuidados posteriores
- Mantener la zona limpia y seca.
- Evitar rascar o arrancar la costra para no alterar la cicatrización.
- Aplicar protección solar sobre la zona mientras se recupera.
- Evitar tratamientos agresivos sobre la zona hasta la completa cicatrización.